OBLIGATORIEDAD Y GRATUIDAD EN BACHILLERATO

Noé García Gómez

En la pasada entrega reflexionamos sobre la trascendencia de la Educación Media Superior, y como es el eslabón más débil de la cadena educativa, y expuse los cuatro objetivos que he defendido por años para atenderla, 1. Que todo joven que quiera estudiar la prepa tenga un lugar (cobertura), 2. Que no deserte y la abandone (permanencia), 3. Que la termine en tiempo y forma (eficiencia terminal) y 4. Que adquiera aprendizajes significativos y pertinentes (calidad y pertenecía), que serían los asuntos esenciales y de fondo, pero en esta entrega abordare uno de forma pero urgente, la gratuidad.

Como contexto, el concepto de gratuidad de la educación tiene su origen en nuestro país desde la época de Juárez cuando siendo presidente expidió la Ley Orgánica de la instrucción Pública; el constituyente de 1917 la elevó a rango constitucional, esto en la educación básica, y a más de 100 años, la realidad es que la falta de presupuesto y las necesidades de cada centro educativo hace que se sigue recurriendo a los padres de familia para auspiciar algunos elementos, para el mantenimiento o los materiales que se requieren para su operación, esto en las polémicas “cuotas escolares”.

En cuanto a la Educación Media Superior, los bachilleratos, fue en 2011 cuando se estableció la obligatoriedad y gratuidad de este tipo educativo en una reforma la Constitución,  pero en sus artículos transitorios se estableció  que sería  hasta el ciclo escolar 2021-2022 para que se llegara a la universalidad lo que implicaría la obligatoriedad y gratuidad, por lo que se tuviera el tiempo y las acciones de que el gobierno federal y los  estatales establecerían los mecanismos para alcanzarla.

El tiempo se llegó, y ni subsistemas federales, estatales y ni los organismos públicos descentralizados o autónomos (en básica todo está descentralizado entidades federativas), ninguno de estos subsistemas están aplicando el precepto de la gratuidad; y es que hay que analizarlo con cuidado su aplicación y definición, así  como los riesgos y los defectos de un paternalismo mal entendido o un abandono a las instituciones que en el mediano y largo plazo sufrirán las consecuencias principalmente en infraestructura, mantenimiento y el equipamiento, por consecuencia se afectaría la calidad educativa ofrecida.

Pero como lo dijimos en la entrega anterior, la Educación Media Superior, tiene el síndrome del hijo de en medio, que poca atención se le pone, y cuando se le pone es prácticamente por que ya se tiene el problema.

El incremento que se dio en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación en 2023 para Educación Media es menor al 4% en términos reales con comparación al 2022, y de este incremento el 30 por ciento corresponde a las Becas Universales Benito Juárez, por lo que del presupuesto federal no estará la solución para no contemplar los ingresos propios que tienen los planteles y subsistemas de bachillerato y hacer este tipo educativo gratuito.

Pero al anterior problema presupuestal hay que agregarle otro, la entrada del nuevo marco curricular común para bachillerato que se tiene que iniciar a aplicar este ciclo escolar; y la autoridad federal reconoció la insuficiencia presupuestal para ponerlo en marcha, ya que según los propios cálculos de la SEP, el impacto presupuestal equivale al 8 % de “horas nómina”, que puede equivaler a aproximadamente 2000 pesos por alumno, a manera  de ejemplo,  ser requeriría de 3mil millones para que se aplicara en 1.5 millones de alumnos(el estimado de nuevo ingreso), traducidos en la implementación de las horas adicionales de profesores que se necesitarían.

Una solución podría ser que saliera del presupuesto destinado a las Beca Universal Benito Juárez. Que cada año tiene aumentos presupuestales, que además los expertos dicen no han tenido el resultado esperado, como lo señalo Marco Fernández “…han demostrado a lo largo del sexenio el gran fracaso en términos de mantener o incrementar los estudiantes en las aulas. No hay seguimiento a las trayectorias educativas, además los apoyos no están acompañados de tutorías. Pero incrementar estos apoyos tiene lógica porque se trata de jóvenes que ya podrán acudir a las urnas en la siguiente elección”.

El tema de la gratuidad tiene que ser elevado a tema de Estado con la Federación, si no será, en el menor de los casos, una quimera más, en el peor es que se comiencen las exigencias y reclamos  que primero recaerá en cada plantel y este, junto con alumnos y padres de familia, lo elevarán a los gobiernos estatales y se generara una problemática de dimensiones incalculables para el sistema educativo.

 

Concretito: Descanse en paz el Doctor Alfonso Pérez Romo, un maestro en toda la extensión de la palabra, se destacó por su generosidad con nuestro Estado en cuestión de educación y cultura. Por ello propongo respetuosamente a la Gobernadora Tere Jiménez, a los titulares del ICA e IEA pongan su nombre a la Universidad de las Artes, como homenaje a este gran aguascalentense.

Twitter: @noeg2